Si tendríamos que resumir al Malleo en pocas palabras, diría que; "es el rio soñado para la mosca seca".

Con un recorrido de 60 km este pequeño curso nace en el lago Tromen, pasando por bosques de araucarias y pintorescos cañones. Aguas abajo su carácter va cambiando, donde finalmente se convierte en uno de los tantos tributarios del rio Aluminé.

Los típicos sauces que adornan sus orillas, prácticamente en todo su recorrido, son la condición ideal para los hatchs de caddies, mayflies, pequeños stones y gran variedad de terrestrial.